Antonio Fernández Molina vuelve al IAACC Pablo Serrano: Gabinete, una exposición con Chus Tudelilla como comisaria
Hay regresos que no consisten exactamente en volver, porque aquello que se recupera nunca llegó a desaparecer del todo. Es el caso de Antonio Fernández Molina, cuya obra continúa encontrando nuevas formas de lectura y cuya presencia en la cultura aragonesa vuelve ahora al IAACC Pablo Serrano con la exposición Gabinete. Archivo Antonio Fernández Molina.
La muestra, integrada en el proyecto Aragón y las Artes, se podrá visitar desde septiembre de 2026 hasta enero de 2027. El IAACC plantea esta exposición como una recuperación de la figura de Molina a través de un aspecto especialmente revelador de su trayectoria: sus relaciones epistolares con otros artistas, escritores y personas vinculadas a la cultura, junto con la documentación conservada en los archivos de los artistas.
No parece una elección menor. Antonio Fernández Molina fue, además de poeta, narrador y crítico de arte, un artista plástico y un hombre profundamente vinculado a las redes de creación y amistad que hicieron posible buena parte de la cultura española de la segunda mitad del siglo XX. Su trayectoria se desarrolló precisamente en ese territorio en el que las disciplinas dejan de estar perfectamente delimitadas y poesía, pintura, crítica, edición y correspondencia se alimentan unas de otras.
Y en esta nueva aproximación hay un nombre que merece ser destacado: Chus Tudelilla, comisaria de la exposición.
Chus Tudelilla y Antonio Fernández Molina: una relación que viene de lejos
La presencia de Chus Tudelilla en Gabinete establece una continuidad especialmente significativa con la historia de la recepción de Fernández Molina.
En 2005, tras la muerte del escritor y artista, el Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza y la Universidad de Zaragoza organizaron en el Paraninfo la exposición Antonio Fernández Molina. El poeta multiplicado, que pudo visitarse entre diciembre de 2005 y febrero de 2006. Chus Tudelilla fue su comisaria. La memoria de actividades culturales de la Universidad de Zaragoza da cuenta de la amplitud de aquella exposición, que reunía poesía, novelas, relatos, teatro, guiones cinematográficos, revistas, correspondencia, pinturas, dibujos, libros ilustrados y otros materiales de una trayectoria creadora extraordinariamente diversa.
Aquella exposición ofrecía, por tanto, una visión amplia de Molina como creador múltiple. Casi dos décadas después, Gabinete vuelve sobre su figura desde otro lugar: el archivo, la correspondencia y los documentos que permiten reconstruir las relaciones que acompañaron su actividad artística. No es la misma mirada, pero sí existe un hilo de continuidad.
Tudelilla también ha seguido escribiendo sobre Molina. En 2013 publicó en El Periódico de Aragón una crítica dedicada a una exposición de su obra titulada «Antonio Fernández Molina, el poeta que pinta». En aquel texto volvía a detenerse en su producción plástica y en la relación inseparable entre escritura e imagen que atraviesa su trabajo.
Su trayectoria profesional explica además esta especial vinculación con el arte aragonés. Doctora en Historia del Arte por la Universidad de Zaragoza, Chus Tudelilla ha ejercido como comisaria y crítica de arte y ha desarrollado una parte importante de su labor en torno al arte español del siglo XX. Desde 2016 dirige La Casa Amarilla, espacio zaragozano dedicado al arte contemporáneo.
Su actividad como comisaria ha continuado en el propio IAACC Pablo Serrano, donde ha trabajado en proyectos como Almalé y Bondía. Terrenos baldíos y Sylvia Pennings. Echar raíces.
Por todo ello, que sea ella quien acompañe ahora al visitante a través del archivo de Antonio Fernández Molina resulta especialmente coherente.
Del artista al archivo
La palabra «Gabinete» adquiere así una resonancia particular.
Un gabinete no es solamente una sala donde se acumulan objetos. También puede ser un lugar de relaciones, de memoria, de documentos y de asociaciones. Una carta conduce a otra; un nombre lleva a un libro; una amistad ilumina una obra; una fecha permite reconstruir una época.
La propuesta del IAACC parte precisamente de esa idea al señalar que la exposición quiere poner en valor los archivos documentales de los artistas.
En el caso de Molina, esa perspectiva puede resultar especialmente fértil. Su vida intelectual estuvo atravesada por revistas, colecciones literarias, correspondencias y encuentros con escritores y artistas. Desde sus vínculos con el Postismo hasta su relación con la cultura aragonesa de posguerra, la red que rodea su obra ayuda a comprenderla tanto como los propios textos y cuadros.
En Libros del Innombrable esa recuperación editorial lleva ya muchos años. La editorial publicó sus Poesías completas y ha continuado incorporando a su catálogo distintos títulos relacionados con su trayectoria. En los últimos años se han recuperado, entre otros materiales, Ramón Gómez de la Serna, de Antonio Fernández Molina, y Épocas de grandes lluvias, volumen dedicado a su narrativa breve.
La exposición del IAACC Pablo Serrano viene ahora a ampliar ese trabajo desde otro ámbito: el de los documentos y las relaciones que conformaron el universo creativo de Molina.
El 24 de septiembre, coincidiendo con la inauguración, el cartel de la actividad anuncia el acto de apertura a las 10:00 hy una visita guiada a las 19:30 h. El IAACC ha programado además ese mismo día una visita con la comisaria Chus Tudelilla a Gabinete. Archivo Antonio Fernández Molina.
Será, en definitiva, una nueva ocasión para acercarse a Molina, pero también para recordar algo que su obra siempre pareció decirnos: que la poesía puede entrar en la pintura, que una carta puede iluminar un libro y que una vida artística rara vez cabe dentro de una sola etiqueta.
Chus Tudelilla, comisaria de la exposición.

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