Amador Palacios realiza la crónica de una vanguardia persistente: Antonio Fernández Molina en Alcázar de San Juan
El pasado sábado 28 de marzo de 2026, la Biblioteca Pública Municipal Miguel de Cervantes de Alcázar de San Juan se convirtió en el epicentro de un acto de justicia literaria: la presentación de Épocas de grandes lluvias (Narrativa breve reunida y algo más). Este volumen, que conmemora el vigésimo aniversario del fallecimiento de Fernández Molina, constituye una pieza angular para comprender la evolución del microrrelato y la impronta del Postismo en las letras hispánicas.
La sesión contó con las intervenciones de Raúl Herrero, editor y responsable de Libros del Innombrable; María Elena Fernández Echevarría, hija del autor; y el poeta y ensayista Amador Palacios. Durante el encuentro, se desgranaron los pormenores de una edición que, además de los textos magistrales del autor, incluye el prólogo póstumo de José Luis Calvo Carilla y aportaciones gráficas de Isabel Fernández y María Elena Fernández.
La intervención de Elena Fernández resultó especialmente reveladora, al rescatar la dimensión humana de un creador que hizo del arte su único sustento, practicando con maestría el trueque y manteniendo una fe inquebrantable en la creación. Como bien señala Amador Palacios en su reciente crónica, Fernández Molina no fue un poeta que pintaba, sino un artista cuya expresión literaria y plástica habitaban un plano de absoluta equidistancia.
Puedes leer la columna completa de Amador Palacios aquí:

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